En Paraguay, los inversionistas no tienen razones para preocuparse

9 de octubre de 2008

PRESIDENTE DEL BID, LUIS ALBERTO MORENO, ANALIZA LA CRISIS FINANCIERA INTERNACIONAL.

Los inversionistas en Paraguay no tienen razones para preocuparse y pueden continuar con sus proyectos de inversión porque la economía del país presenta características de fortaleza al tener el más bajo endeudamiento externo de la región –alrededor del 20% del PIB– y un nivel alto de reservas internacionales, dijo ayer el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, quien visita Asunción.

Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

 

Llegó de Washington acompañado de un equipo de técnicos del BID para hablar con el Gobierno sobre políticas públicas, pero con la prensa centró su diálogo sobre la crisis financiera internacional que tiene su epicentro en EE.UU., desde donde los créditos tóxicos asfixian a diversas economías del mundo, especialmente europeas. Esta fue la conversación mantenida con ABC Color.

–Paraguay es un país que hoy más que nunca requiere de inyección de capitales. ¿En esta coyuntura, cuál es el panorama para el inversionista, ya sea local o extranjero?
–No creo que haya razones para preocuparse en este momento en una situación como la que atraviesa la economía paraguaya. Paraguay está bastante aislado de esta crisis financiera como está toda la América Latina, porque los llamados activos tóxicos, que son básicamente las hipotecas, no los tenían sino bancos norteamericanos donde precisamente se originó la crisis y también los bancos en Europa donde gobernaciones, por ejemplo, de Noruega, habían invertido en esos papeles. Entonces, aquí no hay problemas financieros. Sí hay que ser conscientes de que estamos ante algo inédito, razón por la que no se puede pensar que no tocará a todo el mundo de alguna manera. Esta es una crisis que comenzó en el 2007 y habíamos pasado relativamente tranquilos hasta cerca del mes de julio cuando empezó a acelerarse la situación internacional que ahora está bastante interconectada. Pero esta es una crisis del sistema financiero que hoy se ve más en Europa.

–¿Qué tiene Paraguay con el BID para protegerse si necesario fuere?
–La velocidad con que esta crisis llegará a Paraguay es muy difícil de determinar. El 43% de la deuda que tiene el Paraguay fue contraído con el BID; cerca de US$ 500 millones actualmente en proyectos básicamente aprobados y listos para empezarse a desembolsar, lo que le da una gran amplitud de maniobra.

–¿Estas turbulencias financieras cómo repercutirán en América Latina?
–Por una parte, el hecho de una baja en el crecimiento de la economía norteamericana. El FMI está estimando una desaceleración en sus pronósticos económicos para el mundo, que crecerá este año un 3,9% y tan solo un 3% en 2009, debido a que los países más ricos estarán en recesión o cercanos a ella y para Europa algo parecido. Obviamente, si esos motores de la economía mundial reducen su crecimiento tienen una repercusión en los precios de los productos básicos que afecta en general a Latinoamérica.

Ahora, eso sucede en un momento en que las economías latinoamericanas vienen de crecer bastante bajando el nivel de endeudamiento y acumulando muchísimas reservas internacionales. Las reservas en América Latina hoy frente a la última crisis ronda los 460 billones de dólares. En el caso de un país como Paraguay, su nivel de endeudamiento es muy bajo del orden del 20% del PIB además de tener unos US$ 3.500 millones en reservas superando el nivel de su compromiso externo.

–¿Una falta de liquidez se sentirá en la región?
–Creo que la reducción de liquidez en algún momento se sentirá y algunos gobiernos ya comenzaron a sentirlo como es el caso del Brasil que salió a respaldar a algunas instituciones financieras, mientras otros países están saliendo a apoyar sus agencias de importación y exportación. El tema de la inflación hay que observarlo con cuidado aunque ahora está bajando.

–El BID tiene previsto darle un viraje a su política de asistencia a la región si hay alguna emergencia?
–El banco mantiene un diálogo con cada país porque no es igual lo que pasa en Brasil en comparación a lo que pueda estar pasando en el Paraguay, Argentina, Haití o México. Estamos monitoreando todo y manteniendo un diálogo fluido con los ministros de Hacienda, presidentes de bancos centrales. Obviamente, ponemos a disposición todos los instrumentos que tiene la institución para apoyar porque en esencia debemos ser una institución contracíclica y está previsto ayudar más cuando se tenga esa necesidad.

–¿Paraguay podría perder su posición de buen pagador?
–No hay razones para pensar en eso. Si algo pasa, por ejemplo que tenga la necesidad de tomar más deuda de emergencia, lo puede hacer, ya que para eso tiene un gran espacio para hacerlo porque su deuda sobre PIB es muy baja siendo la más reducida de la región.

–No es nada extraño lo que está pasando porque evidentemente termina un ciclo de la economía para comenzar otro. ¿Estamos en el punto de inflexión?

–Esta es una época que demandará sacrificios como cuando viene cualquier periodo de recesión económica. Lo importante es seguir concentrándose el Gobierno en los esfuerzos que tiene planeado para ayudar al Paraguay a tener una institucionalidad del siglo XXI, a tener unas políticas sociales que lleguen a los más pobres.

–¿Se viene una recesión relativamente larga o una etapa de volatilidad?
–Vamos a entrar en una época de muchísima volatilidad y todas las bolsas de valores estarán reaccionando a esto con altibajos en el tiempo. Pero como Paraguay no tiene mercado de capitales grande, no se puede pensar en una salida de capitales importantes.

–¿Harán falta acciones coordinadas de bancos centrales en A. Latina como se dio ayer entre EE.UU., Comunidad Europea, Inglaterra, etc.?
–En los países latinoamericanos, el comercio cuenta mucho. En ese sentido, Paraguay es un país muy vinculado a la economía brasileña; entonces, una coordinación con Brasil y Argentina es importante.

Benito Milciades Roa

Fuente: ABC Digital