Corredor bioceánico - la opción paraguaya es más conveniente, por su menor recorrido.
Paraguay debería replantear su política vial en la Región Occidental
La construcción del corredor transamazónico, que une ambos océanos, iniciada por los presidentes Luiz Inacio Lula da Silva del Brasil y Evo Morales de Bolivia, tiene un recorrido de 4.700 km. Nuestro país tiene la posibilidad de acortar esta distancia en más de 1.200 km. La opción paraguaya sería así la más conveniente para los transportistas de la región.
El corredor transamazónico que une Brasil, Bolivia y Chile sin tocar territorio paraguayo, es el denominado eje norte y que une a São Paulo, Campo Grande, Corumbá, Puerto Suárez, Santa Cruz, Cochabamba, Oruro, Puerto Arica o Iquique (sobre el Pacífico), tiene una extensión de unos 4.700 km. La parte más crítica de esta carretera se presenta en la zona selvática por su elevado impacto ambiental.
Sin embargo, si Paraguay completa la parte del corredor que una esas mismas regiones con el Pacífico, puede bajar muchísimo el costo del flete entre ambos océanos, al reducir esa distancia en más de 1.200 km. De esta manera, nuestro país no estará ausente de estas vías de exportación.
Para que eso sea posible, nuestros planificadores deberían decidirse por la construcción del eje que une Puerto Murtinho con Carmelo Peralta (Paraguay), luego Loma Plata, Filadelfia, Mcal. Estigarribia y terminar en Pozo Hondo (Argentina) o Misión La Paz (Paraguay), por Picada 500. Esta variante requerirá la construcción de un puente sobre el río Paraguay, de 1.300 metros, de longitud (o 5.000 metros con ambos viaductos), con un costo aproximado de US$ 30 millones.
La longitud total del corredor paraguayo, de frontera a frontera, partiendo de Murtinho, no superaría los 570 km (260 km de Carmelo Peralta a Loma Plata, luego 25 km hasta Filadelfia, 65 km hasta Mcal. Estigarribia y 220 km hasta Pozo Hondo, por Picada 500). En este trayecto, la ruta se encuentra construida de Loma Plata a Mcal. Estigarribia, así como gran parte de las obras básicas de la Picada 500 (terraplenes y alcantarillados).
Este corredor no pasa por Asunción u otros grandes centros poblados, que es una ventaja para los camiones de gran porte. También se evita el tramo de la Ruta IX de Benjamín Aceval a Filadelfia (botín de los empresarios del recapado), que no está preparado para soportar un volumen creciente de tránsito pesado.
Otra ventaja de este corredor: la Picada 500, a la altura del cruce Don Silvio (a 150 km de Mcal. Estigarribia), el camino se bifurca, y a 80 km al norte se llega a Infante Rivarola (si se desea viajar a Bolivia), o se puede cruzar a Argentina, continuando 70 km al oeste, hasta el puente internacional en Pozo Hondo (sobre el río Pilcomayo).
Ventajas constructivas de Picada 500
Por lo general, en la construcción de rutas en la Región Occidental, el mayor inconveniente representa la provisión de piedras (dada la escasez de este material en la región), que pasa a convertirse así, en el ítem de mayor incidencia de la obra.
Si se opta por el corredor que une Murtinho con Pozo Hondo, de 570 km, en este trayecto faltará costruir unos 480 km de carretera (casi el 85%). Sería el tramo Carmelo Peralta-Loma Plata y la Picada 500, más el puente sobre el Paraguay.
Respecto al tramo Carmelo Peralta-Loma Plata, dada su proximidad a las canteras de piedras de Villa Hayes, la provisión de este material no sería tan crítica. El inconveniente podría presentarse en la construcción de la Picada 500, dada la gran distancia que hay hasta las canteras antes mencionadas, eso exigirá que el Ministerio de Obras Públicas busque otras alternativas.
Ahora, suponiendo que para la pavimentación de Picada 500 los planificadores del Ministerio adopten un paquete estructural compuesto de una subbase de suelo cemento, de 20 cm, más una base de hormigón pobre de 15 cm y losas de hormigón de 20 cm de espesor y 7 de ancho (en virtud de que los paños de hormigón no requieren de un mantenimiento significativo a lo largo de su vida útil, estimado en más de 60 años), la construcción de este paquete requerirá el transporte de unas 750.000 toneladas de piedra triturada. Esto significa casi 30.000 viajes de camión desde casi 680 km, que es la distancia que existe desde cualquiera de las canteras ubicadas en el Dpto. Central al varicentro de la obra.
En tales condiciones, la incidencia del transporte de estos áridos podría representar un costo adicional de más de 120.000 dólares por km en el precio final de la obra.
A la vista de que en su momento no se pudo concretar la provisión de canto rodado de Tarija (Bolivia) para el corredor Nicanor, para esta obra, en cambio, existe la posibilidad de negociar el empleo de piedras de la cantera de Perico (Salta), ubicada a 85 km de la frontera, hecho que permitirá que el costo de la obra disminuya sensiblemente.
La piedra de esta cantera fue empleada en la construcción de la ruta Nacional 16, desde Presidencia Roque Saez Peña (centro de la Provincia del Chaco) hasta el límite con Chile. Cabe recordar al respecto, que en la construcción de la Ruta 11 desde Puerto Velaz a Clorinda (Formosa) se emplearon piedras de la cantera de San Antonio (Paraguay).
Serranías de Cerro León
En notas anteriores señalamos que de autorizarse la explotación temporal de una cantera limitada (no comercial) en Cerro León (donde hay piedras en abundancia), podría abaratarse la construcción de paquetes estructurales reforzados y durables, para la concreción de este proyecto, que beneficiará enormemente al país. Esta cantera está ubicada a 180 km del varicentro de la obra y permitiría abaratar el costo de todas estas obras en unos 100.000 dólares por km.
De hecho, al tratarse de una reserva o área protegida y parte de un parque nacional, en este caso no sería aplicable la ecuación costo-beneficio y seguramente se instalará la polémica con las organizaciones ambientalistas, pese a que estaría en juego unos 48.000.000 de dólares de más en inversión vial y que debemos pagar los contribuyentes.
Corredor paraguayo aprobado en ocho encuentros internacionales. Se destaca la posición estratégica de Pto. Murtinho (Br.) y Pozo Hondo (Ar.)

